Publicado en Maternidad

Carta a mi mamá

Mami, el día de hoy quiero honrarte en vida, y darte las gracias de la manera más publica que puedo. Si por mi fuera te haría un homenaje Señora Maricela en algún auditorio y seguramente se llenaría de todos los vecinos, alumnos, amigos, sobrinos y todas esas personas en las que has dejado una huella.  

Quiero escribirte para expresar todo lo que mi corazón siente por ti y agradecerte profundamente por ser la mujer tan admirable que eres.

¡¡¡Seguramente esta carta estará llena de la misma palabra GRACIAS!!!  Gracias por estar siempre ahí, por cuidarme, por levantarme cada vez que me caí, curarme mis heridas, por acompañarme en cada paso, en cada risa, por celebrar mis logros, ¡Y seguirme impulsando siempre a ser más! Se que muchas veces fuiste la mama exigente, a la que un numero de evaluación no le era suficiente, pero también sé que conocías nuestras capacidades y habilidades y por eso nos pedias más porque sabias que éramos capaces de lograrlo. Por esas noches de desvelo estudiando las ramas de los nervios faciales conmigo, por las tareas y artículos que me ayudaste a traducir, por recogerme cuando estaba de postguardia y no podía mas con mi cuerpo, Por ir a llevarme comida al pueblo de mi servicio social, llevarme ropa limpia al otro lado del mundo, mientras era invierno en México y verano en Chile, por acompañarme en mis viajes y locuras, hoy soy la doctora Skarlett gracias a ese ser detrás de mí.


Sé que llevaste una carga mental enorme, pero jamás dejaste que lo notáramos.  Hoy que también soy madre, comprendo lo difícil que fue para ti, ser una madre trabajadora, criar a 3 niñas y llevar una casa a flote con las limitaciones de tiempo y dinero, nunca nos hizo falta nada, pero sobre todo nunca nos faltó tu presencia y tu cariño. Gracias por ser un ejemplo de resiliencia y valentía. Superaste el divorcio en una época donde eso era un tabú, y lo hiciste con una fuerza que aún me deja asombrada. Nunca te rendiste, nunca permitiste que las dificultades y los prejuicios definieran tu camino. Te mantuviste firme, luchando siempre por salir adelante, por brindarnos un futuro mejor.

Tu amor trasciende generaciones, mamá. Lo veo en la manera en que amas profundamente a tus nietos, en cómo te entregas a ellos con ese mismo cariño, ternura y alegría que nos diste a nosotras, convirtiéndote en su abuelita amorosa, guía y claro como una buena abuela consentidora y cómplice. Ellos no tienen limites en tu extenso menú, siempre les preparas lo que ellos pidan, los acompañas a jugar, les sigues cantando y jajaja que tal los chifliditos de cariñito tan característicos tuyos.


Y bueno… tu profesión, tu vocación, y tu mejor habilidad ser maestra, si hablo de ser maestra de preescolar son mas de 40 años, pero si le sumamos los años que fuiste profesora de ingles en la secundaria femenil, entonces eres maestra desde los 17 años y ahí si no queremos sacarle cuentas jajaja para no delatar tu edad. El cariño que brindas día a día a tus niños, tu paciencia infinita y la pasión con la que enseñas son simplemente admirables, la forma en que te has convertido también en su abuelita e incluso en una mamá postiza de los papas de tus alumnitos, siempre tienes una palabra amable, empatía y cariñitos para ellos, que importa lo cansada que te sientas ya, ¡¡¡y hablemos de los esfuerzos que has hecho!!!  comprar un terreno, construir, hacer todas las modificaciones para estar siempre en regla y a pesar de las dificultades económicas y la pandemia lograr que la escuela siga aun a flote. Has transformado tantas vidas con tu sabiduría y amor, y eso es un legado del que estoy y siempre estaré increíblemente orgullosa.

Y qué decir de tus ganas incansables de aprender y crecer. Aunque la vida no siempre fue fácil, tú jamás te detuviste. Estudiaste y te preparaste para hacer traducciones profesionales, estudiabas las manualidades que estaban de moda para tener un ingreso extra y siempre poder vender algo más y seguiste estudiando, formándote, para tener una licenciatura en educación preescolar cuando ya eras una señora demostrando que los sueños no tienen fecha de caducidad y que siempre hay algo nuevo por conquistar.


Mamá, eres nuestra más grande enseñanza de vida. Nos has mostrado con tu ejemplo que el amor, el esfuerzo y la perseverancia son los pilares para construir una vida plena y llena de sentido.

Tus abrazos, tus sonrisas, tus canciones, tu deliciosa comida, tus consejos y tu amor son un tesoro que llevo conmigo cada día. Gracias por ser no solo la mejor madre, sino también la mejor abuelita, la maestra amorosa y en ese metro y medio de estatura cabe ese un corazón enorme y el más increíble y grande ser humano.

Por todo tu amor por tu familia y dedicación a tu profesión hoy quiero decirte: gracias, gracias, gracias.

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Autor:

Soy Skarlett Ruelas. Pediatra multitasking, siempre en búsqueda de explorar nuevas experiencias y conocimientos, viajera, foodie, chef, profesora, esposa, amiga y ahora una mamá con ganas de brindarle lo mejor a mi hija.

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