
Antes que nada, un abrazo a todas las mamás que están leyendo esto, y una felicitación a los papás que están rompiendo paradigmas, involucrándose en temas de crianza y haciendo coparentalidad con su pareja.
Para iniciar, vamos a dar un poquito de introducción sobre los cambios que hemos tenido en la crianza y definiciones.
Crianza Respetuosa y Disciplina Positiva: Un nuevo paradigma en familia
La crianza ha cambiado y evolucionado en los últimos años, intentando ser un modelo más respetuoso, validando las emociones, así mismo involucrando a los padres a una corresponsabilidad.
Intentar adaptarnos a las nuevas perspectivas y modelos no es algo fácil; se logra luchando día a día con nuestras costumbres, los juicios de generaciones pasadas y la forma en la que nosotros mismos fuimos educados.
La forma en que criamos a nuestros hijos tiene un impacto profundo en su desarrollo emocional y social. Cada día escuchamos más conceptos como crianza respetuosa y disciplina positiva que han revolucionado nuestra forma de entender la paternidad, alejándonos de modelos tradicionales y autoritarios hacia un enfoque más consciente y afectivo.
¿Pero qué es la Crianza Respetuosa?
La crianza respetuosa se basa en tratar a los niños como individuos con derechos, necesidades y emociones válidas. Busca fomentar una relación basada en la empatía, la comunicación y el respeto mutuo, donde los niños no solo sean escuchados, sino también comprendidos y valorados.

¿Y la Disciplina Positiva?
Es una metodología que sustituye el castigo por herramientas que enseñan habilidades de vida. No se trata de ser permisivo, sino de establecer límites claros con amabilidad y firmeza. Este enfoque ayuda a los niños a desarrollar autocontrol, responsabilidad y confianza, mientras se fortalecen los lazos familiares.

Los Modelos de Crianza
Existen diversos estilos de crianza, cada uno con características que influyen en la relación entre padres e hijos:
- Autoritario: Rígido y controlador, basado en el castigo y la obediencia. Los niños suelen sentirse inseguros o con miedo a equivocarse.
- Permisivo: Sin límites claros ni estructura, lo que puede llevar a falta de autocontrol y dificultades en la toma de decisiones.
- Negligente: Carencia de afecto y estructura. Los niños en este modelo pueden experimentar abandono emocional.
- Democrático: Equilibrado, combina límites firmes con amor y respeto. Promueve la autonomía y el desarrollo emocional.

La crianza respetuosa y la disciplina positiva se enmarcan dentro del modelo democrático, que busca un equilibrio entre las necesidades del niño y las de los padres. Este modelo fomenta no solo una relación saludable entre padres e hijos, sino también un entorno donde toda la familia puede prosperar.
Rompiendo con el pasado: Desafiar costumbres y juicios
Es común escuchar frases como: «A mí me criaron así y no me pasó nada» o «Los niños necesitan mano dura», «Es que ese niño está muy consentido», «No le des opciones, porque le preguntas; se hace lo que los papás dicen y punto». Estas ideas reflejan un enfoque autoritario y, en muchos casos, una desconexión emocional entre padres e hijos.
La crianza respetuosa y la disciplina positiva, en cambio, priorizan el entendimiento de las necesidades emocionales del niño, fomentando su desarrollo desde el amor y el respeto, no desde el miedo. Este enfoque no solo fortalece el vínculo afectivo, sino que también permite que los niños crezcan como individuos empáticos, resilientes y con una autoestima sólida.
Desafiar las creencias de los abuelos o de la sociedad no significa rechazarlas completamente. Muchas veces, se trata de adaptarlas al presente, integrando prácticas que nos permitan criar con mayor conciencia y sensibilidad hacia los sentimientos y derechos de los niños.
La Evolución de la Crianza en los Últimos Años
Hoy entendemos que criar no es simplemente disciplinar, sino acompañar.
Además, la conexión emocional se valora más que nunca. Abrazar esta evolución no significa que nuestros padres o abuelos hicieron todo mal, sino que tenemos acceso a herramientas que ellos no tenían. Y todo padre intenta hacer lo mejor desde sus posibilidades y su conocimiento.
Un Llamado a Crear un Futuro Diferente
Criar respetuosamente no es fácil, especialmente cuando las opiniones externas y la presión social nos invaden. Pero cada paso que damos hacia una paternidad consciente es un regalo para nuestros hijos y un desafío necesario para cambiar la narrativa familiar.
La Coparentalidad: Un Equipo con el Mismo Propósito
Uno de los aspectos clave de esta nueva visión es la coparentalidad, que significa que ambos padres comparten de manera equitativa las responsabilidades de la crianza. Esto incluye tomar decisiones y participar en las actividades diarias de los hijos.
Involucrarse significa trabajar en equipo, ayudar a aliviar la carga mental de la madre y mostrar a los hijos que el hogar y la familia son una responsabilidad compartida.
Padres, ¡involúcrense! Escuchen, compartan y asuman su papel con orgullo. Madres, recuerden que no están solas, y que su bienestar también importa. Juntos, podemos construir familias más equilibradas, amorosas y resilientes.

¿Qué piensas sobre la crianza respetuosa? ¿Cómo manejas los desafíos de los juicios externos? ¡Cuéntame en los comentarios! 🌟
